Lluvias
Mayo 22, 2008
Hoy decidi no salir. No me gano el miedo ni los escalofríos, me gano la lluvia. Esa lluvia que se hace eterna por estos lugares. Así que me sente afuera de la casa a ver a los vecinos. Cada uno metido en su vida. Cada uno mas extraño que el otro.
Una, un tanto histeríca, siempre gritando, siempre peleando con quien supongo es el novio, siempre rompiendo el mosquitero de la puerta de un lado de su casa porque olvido las llaves. No sabía qe estaba embarazada, pero hoy paso con unasiento de seguridad y un niño de 1 mes de nacido en el. A lo mejor por eso era la histeria y lo olvidadiza.
Otro, que me recuerda a los viejitos de los asilos, cuenta una historia, continua con otra y otra y luego se cicla y vuelve a empezar. Lo triste de su caso es que no debe de tener mas de 38 años. Y tener el cerebro asi de frito… que pena. Que desperdicio de vida. Su perro, por otro lado es el ser mas amigable de toda el area. Lastima que hace poco lo tuvieron qeu castrar. Se quedo atorado en un resorte de esos juguetes para animales, que son precisamente para que hagan sus necesidades… pobre perro.
Otro, un tipo que no sale mas que cuando oscurece un poco, no creo que sea un vampiro pero si que tiene miedo a que lo vean. No se a que, por lo pronto viene una Sra con un niño a hacerle el laundry cada 3 días. Y le trae comida cada 3 dias. Espero le traiga de sobra porque si no no se que come los demás días.
Hay uno que vive en un departamento muy pequeño, pero tiene 2 bul dogs viviendo con el. Así ha de oler. Según las malas lenguas del área la mujer lo dejo sin un quinto al divorciarse, y lo corrio con todo y perros pues no lo soportaba. No lo dudo, el tipo maneja un porsche. No queda con el área . Pobres perros.
También esta el loquito del área. Aunque para mi es el mas normal. Es un Sr flaco, barbudo, vestido de hippie como si los 60’s-70’s no se hubieran terminado jamás. Cada que llega en su tsuru saca una roca de la cajuela y la cambia por la que tiene a la entrada de su casa. Sube la que tenía en la entrada y la pone en el balcón. Despues de varios días, cuando ya no tiene espacio en el balcón las baja todas y las pone a un lado del auto. Poco a poco desaparecen con los días. Lo viene a visitar de vez en cuando otro hippie, mas joven, mas moderno. Este hombre es muy amable. Jamás me ha pasado por un lado sin saludarme y desearme un buen día e invitarme a disfrutar de los colores del día. Así, tal cual.
También, desde hace rato, hay muchos trabajadores desarmando, literalmente, un departamento. Han sacado tablas, electrodomesticos, alfombras, marcos de puerta. Definitivamente dearan la pura carcaza, si es que dejan algo.
Y por ultimo, el vecino cochino. No lo conozco, no lo he visto, pero hoy bajo la lluvia habia una mesa de comedor rota, con una pata menos, y dos sillas destrozadas, como si fueran el resultado de un show barato donde hubo un pleito de cantina…
A fin de cuentas fue tranquilizante ver la lluvia. Cambiar la rutina, para variar… Aunque mi responsabilidad necesita salir.
Entry Filed under: Uncategorized. Etiquetas: lluvia, rutina, vecino cochino, vecinos.
Trackback this post | Subscribe to the comments via RSS Feed